Concejo Municipal y la justicia, encubren hecho de violencia contra una mujer

Tras dar el puñetazo a una mujer a título de “defensa propia” en un ampliado del partido político, dar más de dos estocadas traperas y de frente a sus colegas de la misma bancada en una sesión del Concejo Municipal; “Daniel Ramos lo hizo otra vez”, votó por él mismo para formar parte de la Comisión de Ética del Concejo, con el apoyo de los ahora incondicionales colegas, los denominados Renueva.
La reacción de dirigentes políticos y de los propios vecinos fue similar, “la inmoralidad campea en el Concejo”, dado que el concejal Ramos, no tuvo ni la ética ni la moral suficiente para excusarse del cargo por el proceso que enfrenta, por la violencia ejercida a una mujer, por el contrario, al parecer, pasó de legislador opositor a “incondicional y funcional” de Renueva.
Al parecer, al legislador masista se le acabaron los pocos principios que pregona dirigentes de altas esferas del Movimiento Al Socialismo (MAS), puesto que, al momento de ser elegido como concejal, no renunció a la regional de su partido político y esperó hasta el último día del fenecimiento del cargo para dejar la regional.
El legislador se dio el lujo de ejercer sus dos cargos, de concejal y de presidente de la regional, sin ningún tipo de complicaciones, es más, llevó adelante un ampliado de su partido político en horario de oficina.
Debido a la pugna interna en el partido político, a la salida del encuentro político hubo enfrentamiento físico y verbal, donde el legislador Ramos agarró a puñetazos a una de las presuntas militantes del MAS, hecho que fue admitido por el legislador y justificado como una “reacción en defensa propia”.
“Más inmoral que nunca”, Ramos hizo hasta lo imposible para que su caso no prospere ante la Comisión de Ética, y a cambio, en calidad de vicepresidente del Concejo, decidió convertirse en el “voto incondicional”, de Renueva.
BOCHORNO
Ante el inminente cambio de directorio del Concejo Municipal, en la sesión del 4 de mayo, motivados por la mala gestión de la señorita Iris Flores, concejales del MAS y de Jallalla intentaron dar un cambio de timón en favor de la ciudad de El Alto, y se apoyó a Víctor Contreras como presidente del Concejo, donde Ramos, fue el sexto voto a favor de Contreras.
Sin embargo, se pudo visibilizar un acuerdo entre los concejales de Renueva, algunas organizaciones sociales de la urbe alteña, y la propia alcaldesa Eva Copa, que a través de la violencia y el hostigamiento hicieron suspender la sesión para elegir a Rogelio Maldonado.
Los dirigentes encabezados por Fernando Rivero y Yenni Arce, a título de sacar a la fuerza a los concejales que votaron a favor de Contreras, se dirigieron directamente a la oficina del concejal Ramos, destrozaron sus puertas y su oficina, pues al parecer no se podía hacer mucho sin “el voto funcional y servil de Ramos”.
El “inmoral”, primero voto por Rogelio Maldonado, cuando en la primera parte de la sesión había apoyado a Contreras; como pago, posteriormente fue nominado por Renueva como vicepresidente y votó por él mismo, poniendo “en jaque” el legislativo municipal, que se vio con dos presidentes.
Ante la disyuntiva, Ramos en lugar de explicar su actitud optó por “no dar la cara” e hizo pública su carta de renuncia a la vicepresidencia, mientras sus colegas de bancada convocaban a los del oficialismo, para resolver la inestabilidad del Concejo; “hecho al importante”, ni siquiera participó de la reunión reservada de los concejales oficialistas y opositores, “solo apareció cuando al parecer ya había humo blanco”.
Al parecer no es la primera vez que Ramos no hace respetar los acuerdos de bancada, pues para la primera gestión, Wilma Alanoca fue elegida para ejercer la vicepresidencia, sin embargo al ser nominado por Renueva, no tuvo reparo en votar por él mismo, en la segunda gestión, donde Fabiola Furuya fue elegida para vicepresidenta, tampoco fue capaz de hacer respetar la determinación y quiso solucionar todo con su “renuncia”.
Después de ser por un año “el voto y apoyo incondicional de Renueva” y en particular de Iris Flores, ahora ambos determinaron votarse mutuamente en cualquier cargo y están a la cabeza de la Comisión de Ética, en contradicción de la bancada del MAS, que había determinado que Alanoca forme parte de la comisión.
De su gestión ni se diga, poco o nada se conoce del trabajo del legislador Daniel Ramos, como vicepresidente del Concejo Municipal y lo peor, a muchos les asusta que, ahora está a cargo de la Comisión Técnica y Desconcentración que tiene entre sus principales tuiciones, velar por la seguridad ciudadana de los alteños, “¿en manos de quien está la seguridad de los alteños?, ¿en manos de un golpeador de mujeres, cobarde, el incondicional de Renueva?”, se cuestionan los vecinos.   https://www.facebook.com/PaginaOchoBo/photos/a.228955067775933/950058375665595/

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