*Por Uriki Ticona
CEPABOL/13/2026.- La visita del presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a Bolivia ha generado profunda preocupación entre las naciones y pueblos indígenas originarios, que interpretan este gesto como el inicio de un nuevo ciclo de intervenciones externas con impacto directo en sus territorios y sistemas de vida.
De acuerdo con el análisis del Amawta Uriki David Ticona, la llegada del máximo representante del BID no debe entenderse como una mera agenda institucional. Por el contrario, indica la intención de consolidar proyectos de infraestructura, energía, integración logística y reformas sectoriales que históricamente se han ejecutado sin respetar plenamente los derechos colectivos ni los principios de autodeterminación de los pueblos ancestrales.
El Amawta advierte que la experiencia regional demuestra un patrón reiterado: los programas impulsados por organismos multilaterales tienden a fragmentar territorios, promover modelos productivos ajenos a las prácticas tradicionales, introducir presiones extractivas y establecer condicionamientos económicos que desplazan las prioridades indígenas en la planificación estatal.
Asimismo, señala que estos procesos suelen acompañarse de reformas institucionales que centralizan decisiones estratégicas, reducen la capacidad de los gobiernos indígenas para ejercer autogobierno y debilitan la consulta previa, libre e informada, lo que coloca a las comunidades en una posición de vulnerabilidad política frente al Estado y a empresas contratistas.
Para el Amawta Uriki David Ticona, la visita del presidente del BID constituye un punto de inflexión que exige vigilancia activa. Si las decisiones se toman sin participación indígena vinculante, esta presencia internacional será interpretada como un respaldo a políticas que podrían incrementar la conflictividad en territorios ancestrales y alterar irreversiblemente ecosistemas que sostienen prácticas culturales milenarias.
El pronunciamiento concluye llamando a las naciones originarias, organizaciones sociales y sociedad civil a observar con atención cada compromiso que el Estado asuma con el BID, con el fin de evitar que las negociaciones internacionales comprometan bosques, aguas, espiritualidad y estructuras comunitarias que definen la continuidad de los pueblos indígenas de Bolivia.
*Uriki David Ticona, es abogado, periodista y Yatiri amawta. Gestor, proyectista de la Universidad Pública de El Alto, (1989 – 2000) Actual Rector de la UNIVERSIDAD COMUNITARIA INDÍGENA DEL QULLASUYU AMAWTICO UKA.

