PRONUNCIAMIENTO
¡Basta de silencio!
¡Basta de disfrazar el racismo con “opiniones” y “comentarios inocentes”!
Luego de la caída del avión militar y la dispersión de billetes en plena ciudad, hordas de voces arrogantes decidieron convertir una tragedia en arma contra el pueblo aymara. Y esta vez no callaremos.
Para los aymaras la caida del avion es una señal de equilibrio de redistribución, si esos billetes no tenican valor, ¿por que encarcelan en tiempo record a ciudadnos pobres? mientras se descubre narcomaletas, narcoaviones, narcomaderas. la justicia tarda.
LA VERDAD QUE NO QUIEREN MIRAR
Cuando el avión cayó y miles de billetes se esparcieron, no solo explotó un fuselaje: explotó la hipocresía urbana, esa que disfruta del trabajo indígena pero desprecia al indígena.
Mientras rescatábamos heridos, mientras familias lloraban, ciertos “comentadores” de redes y barrios se dedicaron a vomitar prejuicios: que somos ladrones, que somos ignorantes, que somos salvajes.
¡Un colonialismo de bolsillo disfrazado de chiste barato!
¿QUE SE RECOGIÓ DINERO?
Sí, hubo quien recogió billetes. ¿Y por qué no lo dicen completo? Porque vivimos en una ciudad donde la desigualdad es estructural. Porque la precariedad no la inventaron los aymaras. Porque en la cosmovisión andina, cuando el equilibrio se rompe violentamente —como en una caída brutal del cielo— los bienes que se desparraman exigen recirculación, no represión.
Lo que para algunos es “saqueo”, para quienes conocen la realidad es supervivencia y lectura espiritual del desequilibrio. Y ese análisis jamás lo harán quienes viven a espaldas de nuestra epistemología y encima pretenden darnos lecciones morales.
EL RACISMO ESTALLÓ SIN VERGÜENZA
Las redes se llenaron de insultos. Los micrófonos se llenaron de burlas. Algunos ciudadanos celebraron que se gasifique a la gente, que se queme el dinero en plena calle, que se criminalice al indígena solo por existir.
¡Y tienen la osadía de hablar de “Estado Plurinacional”! ¿Plurinacional para quién? ¿Para los que viven a costa del trabajo de los pueblos originarios mientras nos desprecian públicamente?
NUESTRAS EXIGENCIAS SON CLARAS Y NO NEGOCIABLES
- Sanciones inmediatas a quienes propagaron discursos de odio.
- Procesos penales a los responsables de incitación racista.
- Rectificaciones públicas de medios y autoridades que manipularon información.
- Respeto irrestricto a la dignidad de mujeres, hombres, jóvenes y ancianos aymaras.
- Fin del uso político del racismo como chivo expiatorio para encubrir fallas del Estado.
- Liberación inmediata de aymaras pobres encarcelados
A QUIENES NOS INSULTAN: NO NOS QUEBRARÁN
Los que nos llaman ignorantes no saben leer ni su propia historia. Los que nos llaman ladrones viven de estructuras que nunca nos han reconocido. Los que nos acusan de “aprovecharnos” jamás han entendido que sin la fuerza indígena esta ciudad ni siquiera existiría.
Que quede claro:
No aceptaremos que se nos culpe por un accidente que el Estado generó.
No toleraremos que la tragedia se use para reforzar estigmas coloniales.
No dejaremos que nos silencien mientras ellos se reparten privilegios.
Somos pueblos milenarios.
Somos pensamiento vivo.
Somos dignidad que no puede ser pisoteada por prejuicios urbanos.
Y si pretenden seguir insultándonos, que se preparen:
porque esta vez no bajaremos la cabeza. Foto: El Alteño
Contactos: 71539769
